Son elecciones distintas pero van juntas. El 13 de agosto y el 22 de octubre más de dos millones y medio de santafesinos empadronados (para las elecciones nacionales se agregarán los jóvenes de 16 años) elegiremos representes legislativos en 55 municipalidades, 9 diputados nacionales, ejecutivos en 307 Comisiones Comunales, y en 12 ciudades se votará para intendente. En las elecciones provinciales se utilizará la boleta única; para la nacional la tradicional «sábana». En las elecciones provinciales donde no haya internas no habrá PASO; en las nacionales se votará igual.

 

Iguales pero distintas. Los candidatos locales serán ponderados por sus electorados de acuerdo con las cualidades humanas, profesionales y de idoneidad que proyecten para ejercer la «cosa pública», más allá de las preferencias políticas y partidarias.

 

En cambio, los proponentes nacionales, amén de ser perfectos desconocidos en casi la mayoría de los casos, están atados a un proyecto político e ideológico superior.

 

Normalmente en las elecciones nacionales denominadas de medio término, la consigna primordial columpia entre el rechazo o la adhesión al gobierno nacional de turno. En este ocasión, según los especialistas, el leitmotiv será «Macri sí o Macri no; kirchnerismo sí o kirchnerismo no», a manera de argumental línea visectriz que, consciente o inconscientemente guiará a los electores en los cuartos oscuros, independientemente de la cuestión económica, opinan ciertos analistas políticos.

 

De todos modos, es muy difícil detectar la intrínsecamente volátil voluntad popular que ya le propinó más de un papelón a no pocos encuestadores, con mayor razón en un país ansioso y perturbado,

 

Santa Fe, cuna de la Federación

 

El Gobernador Miguel Lifschitz decidió que la ciudad capital de la Provincia sea el escenario de la «madre de las batallas», al enfrentar en las legislativas municipales al intendente local José Corral, referente del Presidente Mauricio Macri en Santa Fe. Para esa azarosa faena, junto a la plana mayor del socialismo y sus socios radicales NEO le hicieron pasar la prueba del ácido al encumbrado senador capitalino Emilio Jatón, conminándolo a que abandone la placidez senatorial para ser el gladiador del FPCyS en esta trascendental contienda.

 

Emilio Jatón y Carlos Pereira (el primer candidato de José Corral) no competirán solamente por bancas en el Concejo santafesino; encarnarán a sus líderes Miguel Lifschitz y José Corral que representan proyectos totalmente antagónico en su praxis ideológica. Independientemente de la valoración de los vecinos santafesinos que ponderarán a la hora de elegir concejales la gestión Corral, versus el carisma del ex – periodista de Canal 13 Emilio Jatón.

 

Sin dejar de lado al peronismo, que no quiere quedar como mero espectador privilegiado entre aquel duelo de titanes. Son ocho bancas a concejales que se ponen en juego en esta capital. El que lograre la cuarta, levantará la copa.

 

Como señaláramos, las elecciones nacional y provincial tendrán lugar el mismo día, y ambos bandos atarán las unas a las otras. Y si bien, como suele aplacar el referente socialista Rubén Galassi, «no es el fin del mundo» (ganar o perder una elección), para Lifschitz y Corral significarán obtener mucho más de lo que aparentan: el liderazgo.

 

Luis Contigiani encabezando la lista de diputados nacionales del FPCyS cargará con la responsabilidad de contraponer al modelo «neoliberal» de «concentración de la renta» e «insensibilidad social» del macrismo (o Cambiemos) simbolizado en la persona del académico candidato Albor Cantard, con el de la justa distribución de la riqueza a través de la promoción de las economías regionales, la sostenibilidad empresaria en cada pueblo y ciudad mediante una activa participación del Estado fomentando el emprendedorismo y las pymes, y el espíritu asociativo.

 

Otra vez Miguel Lifschitz versus José Corral. Contigiani es el Ministro de la Producción de Lifschitz; mientras que Albord Cantard es el hombre elegido por Corral para encabezar la lista de Macri en Santa Fe.

 

Aún los radicales NEO no resolvieron quién será el segundo de la lista; el actual diputado provincial y ex- vice gobernador de Bonfatti Jorge Henn surge, a «prima facie», como el sintetizador natural. Otra personalidad interesante y de discurso productivista podría llegar a ser el actual secretario de lechería de la Provincia Pedro Morini, quien inclusive ya fue diputado nacional.

 

En el radicalismo NEO aún lamentan que el ascendente Ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro (de muy buena performance en las encuestas) no haya sido quien encabezara la grilla. Pero el Gobernador Lifschitz lo quiere junto a él «hasta el final del mandato».

 

Peronistas versus kirchneristas

 

Los politólogos aseguran que en octubre poco y nada importará lo hecho y lo discursivo: se votará en contra – o no-  del regreso del kirchnerismo, que en Santa Fe encarnará por Agustín Rossi.

 

Precisamente, quien tendrá el deber de frenar al «Chivo» Rossi en las primarias del 13 de agosto será la ex- jueza rosarina Alejandra Rodenas quien, acompañada por senadores, presidentes comunales, intendentes y sectores gremiales y sociales, de todos modos no podrá impedir que Rossi por imperio del sistema D´Hont, aún perdiendo las PASO, forme parte de la lista definitiva del Frente Justicialista el 22 de octubre.

 

El actual senador Omar Perotti es blanco de críticas por no haber participado del lanzamiento de Rodenas (envió a su delfín el Senador Alcides Calvo). Perotti se siente el candidato natural a Gobernador del peronismo en el 2019 y cree que mal puede ahora mostrar favoritismo por la lista que enfrentará a Rossi; seguramente lo hará después del 13 de agosto. Al fin de cuentas, Perotti fue uno de los precursores del «todos por adentro».

 

Rosario estará de parabienes en este mes de junio. Este 20 de junio aterrizará el Presidente de la Nación para celebrar el Día de la Bandera; el 24 y 25 la diva Mirtha Legrand hará sus programas desde esa ciudad; y a fin de mes se casa Messi.

 

SanCor tiene dos compradores internacionales a la vista. Sus directivos respiran aliviados. Están trabajando, tal como los autorizada la última asamblea de asociados, en la «reestructuración» (cierre o transferencia de plantas, reducción de personal) para el proceso final que, como acordaron con el gobierno nacional, será después de las elecciones de octubre. Hoy reciben 800 mil litros de leche de sus asociados, y hasta que no haya una nueva conducción difícilmente regresen los que se fueron. Mientras tanto, reconstituyen leche en polvo que tenían almacenada para transformarla en dulce de leche y leche fluida.

 

Finalmente, los funcionarios nacionales del PRO tardan noventa minutos en ver una película de una hora. Otra vez metieron en el arco propio la pelota que iba afuera.

 

En lugar de abrir el debate mediático con las miles de pensiones por discapacidad otorgadas de manera irregular (algunas obscenamente anómalas) por la gestión anterior, para después comenzar con la limpieza de los beneficios mal habidos, hicieron tierra arrasada activando crudamente el Decreto 432/97 que perjudicó a quienes están en perfectas condiciones para recibirlas. Ahora dieron marcha atrás luego de recibir lapidaciones políticas innecesarias si no hubieran pecado -como siempre- de soberbios.

 

Tal como señaláramos en otra oportunidad, la paciencia de la sociedad está al límite; sería un trepidante suicidio político desafiarla.