23/01
Alex es noticia a nivel nacional

El ciudadano ilustre de Malabrigo fue entrevistado por el Diario La Nación a meses de participar en los Juegos Olimpicos de Londres 2012. A continuación la nota completa:
Un sueño en la mira
"Todavía no caigo", señala Alex Suligoy, que este año afrontará su primera experiencia olímpica; va de la santafecina Malabrigo a Londres gracias a la precisión en el blanco. Por Gastón Saiz
En el tiro, la gloria tiene el diámetro de una moneda de cinco centavos, lo que mide el centro del blanco en una competencia de rifle tendido. La bala viaja a 320 metros por segundo hacia ese pequeño anillo delineado con tinta negra, justo después de la lucha interna que entabla el tirador por controlar su respiración y sus latidos. Nada sencilla la pasión de Alex Suligoy, que con la medalla plateada en los Juegos Panamericanos de Guadalajara consiguió el pasaje directo a Londres 2012. El otro representante olímpico del tiro argentino será Juan Diego Angeloni, que había ganado la primera plaza en el Campeonato de las Américas de Río de Janeiro, en 2010.
"Cuando era chico cazaba palomitas en los árboles, enfrente de casa. Era un salvaje que andaba a la hora de la siesta con un rifle de aire comprimido y una gomera. Me acuerdo de eso y ahora digo: «¿Qué hago clasificado para los Juegos Olímpicos?» Todavía no caigo". Alex, de 21 años, rememora su infancia de Malabrigo, localidad santafecina de 8000 habitantes situada a 40 kilómetros de Reconquista. Sus bisabuelos de sangre yugoslava se habrían emocionado de haberlo visto subido a una autobomba con una bandera argentina y homenajeado por su pueblo tras el logro panamericano. Esa noche destemplada fue vivado por muchos vecinos a lo largo de seis cuadras y el intendente municipal firmó un decreto que lo declaró ciudadano ilustre de Malabrigo. Significó una caricia en la vuelta a sus pagos, tras cinco años de residencia en el Cenard, donde extrañó horrores su hogar y sus costumbres. "Hubo que remarla, porque cuando llegué a Buenos Aires, a los 15 años, me faltaba el equipamiento adecuado. No tenía nada, en realidad. No dejé el tiro sólo por la insistencia de mi federación y los amigos, que me veían condiciones", recuerda.
Sus resultados y el relanzamiento del deporte argentino a través del respaldo económico de la Secretaría y el Enard le aclararon el panorama. El próximo 16 de abril, un día antes de su participación por la Copa del Mundo, en Londres, visitará una fábrica de municiones en Birmingham. "Ahí seleccionaremos las balas para cada cañón de las carabinas que utilizaremos en los Juegos. Esta posibilidad de probar es un adelanto muy grande que nunca habíamos tenido", cuenta Alex, ganador del Olimpia de Plata de 2011.
En la factoría, Suligoy tendrá a disposición una variedad de clases de balas fabricadas en diversos días, por diferentes máquinas y separadas por número de serie. Allí, los tiradores colocarán el arma en una suerte de morsa que ellos llaman "potro"; el cañón quedará firme y comenzará la evaluación, en la que realizarán diez disparos por cada tipo de bala. En casos como ése se prueba en diez series distintas y se separa las cajas de cartuchos que mejor se adaptan al arma. Una tarea de sensaciones que también requiere buen ojo en busca de la mayor precisión.
"Se termina eligiendo la bala que más se concentró, la que menos se dispersó, la que menos desparramo hizo. Los tiradores podemos tener errores, pero si contamos con un arma que no nos ayuda y una munición que no va para cada cañón no podemos pretender conseguir mucho puntaje", asegura Suligoy, que ahora sí dispondrá de las mismas herramientas que los mejores del mundo, por lo que no habrá excusas.
Munido de su carabina 22 alemana de marca Anschütz y su saco, su pantalón y sus botas de tiro, Alex ya proyecta lo que puede suceder en The Royal Artillery Barracks, el polígono de Londres 2012 que repartirá 15 medallas y reunirá a 390 competidores en las modalidades de rifle, pistola y escopeta: "Estoy tranquilo a la espera de los Juegos, no me vuelvo loco. Por lo menos quiero repetir las marcas de los entrenamientos. Sé que lograr unos puntos más es complicado, pero bueno, por ahí ese día estoy iluminado... Mi puntaje máximo en competencias de rifle tendido 50 metros fue de 595 sobre 600, y en una práctica llegué a 597. Los número 1 están siempre un poco más arriba, entre los 598 y los 600, que son la perfección", explica.
El control de las pulsaciones y el manejo del viento, que no es un elemento menor, serán los desafíos habituales en la aventura de Alex. "Las veces en que me entrené y tuve algo más o menos bueno para tirar con las municiones, siempre me fue bien. En los Juegos habrá que buscar la calma y la eficiencia como si tuviese muchísima experiencia. No sé si ganaré una medalla, pero voy a dar todo", jura, con la humildad de quien recorrió un largo trayecto para abrazar un sueño grande: el olímpico.