La imagen de la Virgen Desatanudos está en el centro de salud de la localidad ubicada a 55 kilómetros de Rosario. El jefe comunal dijo que el pueblo vive una verdadera «revolución».

 

Salto Grande, un pueblo de 2.300 habitantes ubicado a 55 kilómetros de Rosario, vivía una verdadera conmoción desde este lunes a la noche, cuando una imagen de una Virgen desatanudos apareció con lágrimas de sangre en el Samco (centro de salud) local.

 

El líquido rojo parecía emanar de los ojos de la Virgen y se veía también en la zona de las manos y los pies.

 

Según relató a Radio 2 el jefe comunal Juan José Galassi, lo descubrió el lunes a la noche, cerca de las 20.30, un enfermero del Samco cuando fue a atender un llamado de emergencia.

 

Rápido, la noticia corrió por todo el pueblo, que lo tomó como un hecho divino y fue en masa hasta el lugar: cientos de personas desfilaron delante de la Virgen.

 

Galassi consideró muy difícil que se trate de algún tipo de fraude, pues la Virgen aún está sellada con un envoltorio de nylon.

 

La imagen fue dejada en el lugar el 10 de agosto de este año por Pablo Schemberger, del Apostolado de la Virgen María.

 

Según publica el periódico El Expreso, de Totoras, él acostumbra dejar estas imágenes en hospitales y geriátricos de esa zona.

 

Galassi, en tanto, contó que el pueblo «se revolucionó» por la situación y que el desfile de gente delante de la Virgen ubicada en la puerta de Samco era incesante.

 

«Yo lo ví, le salía sangre de los ojitos», dijo por su parte, Lili, una de las tantas vecinas que fue a ver lo que parecía increíble.