Teniendo en cuenta la necesidad del nombramiento de nuevos párrocos, dada la consagración episcopal de Mons. Dante Gustavo Braida como obispo titular de Tanudaia y Auxiliar de Mendoza, la partida a la casa del Padre de algunos sacerdotes, y la oportunidad de realizar algunas modificaciones en la distribución de los presbíteros de la Diócesis, con la intención de optimizar el acompañamiento pastoral de las comunidades y de atender a algunas necesidades personales de los mismos, en pleno uso de las facultades que me son propias como Obispo Diocesano, nombro:

 

 

Párroco de la Parroquia Inmaculada Concepción de Reconquista, y Rector de la Iglesia Catedral, al Pbro. Efrén Mario Agretti.

 

Párroco de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Lanteri, al Pbro. Sergio Fabián Vicentín.

 

Párroco de la Parroquia María, Madre de Dios, de Reconquista y Vice-Presidente de Cáritas Diocesana, al Pbro. Néstor Fabián Monzón.

 

Párroco de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Romang, al Pbro. Gustavo Armando Braidot.

 

Párrocos “in solidum” (solidarios) de la Parroquia Nuestra Señora de Itatí de Fortín Olmos, a los Presbíteros Juan José Delarossa y Eduardo Fabián Ramos (Moderador). El P. Juan José Delarossa fijará su residencia en Fortín Olmos y el P. Eduardo Fabián Ramos seguirá como párroco de La Sarita, con su residencia en ese lugar.

 

Administrador Parroquial de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de La Gallareta, al Pbro. Juan Sebastián Splawinski, quien además seguirá siendo, por el momento, Vicario Parroquial de la Parroquia San Juan Bautista de Vera y continuará residiendo en dicha parroquia.

 

Vicario de la Parroquia Inmaculada Concepción de Reconquista, al Pbro. Roberto Carlos Pérez.

 

Vicario de la Parroquia San Roque de Reconquista, al Pbro. Omar Abel Faccioli.

 

Ecónomo Diocesano, al Pbro. Carlos Alberto Degiusti.

 

El nombramiento del Vicario General, como así también la asignación de algunos servicios específicos a los sacerdotes serán definidos e informados en los próximos meses.

 

Asimismo, la incorporación progresiva de algunos seminaristas al presbiterio, en los próximos dos años, que irán accediendo al orden diaconal y presbiteral, ayudará al fortalecimiento de la presencia sacerdotal en algunas parroquias y a la realización de algunos ajustes ulteriores en la organización de la misma.

 

Agradezco a los sacerdotes por sus consejos y su disponibilidad, e invito a todos, en el contexto del Año Vocacional Diocesano, a acompañar este momento de “llamado, despojo y envío” con sus oraciones, rogando fervientemente al Dueño de los Sembrados que envíe nuevos trabajadores para la cosecha.

 

Sede Episcopal de Reconquista, 14 de Julio de 2015, Año Vocacional Diocesano.

 

+ Mons. Ángel José Macín

Obispo de Reconquista