En enero el aumento de los precios alcanzó el 3,6% y su mayor impacto se sintió en el rubro «alimentos y bebidas», el más sensible porque afecta con más fuerza a los sectores de menores recursos. En febrero se sentirá el impacto del aumento de las tarifas eléctricas.

 

Los diputados Sergio Massa, Marco Lavagna, Margarita Stolbizer, Alicia Ciciliani y Victoria Donda, entre otros legisladores presentaron este lunes la reedición del «Índice de Precios al Consumidor del Congreso» (IPC Congreso) que medía el impacto de la inflación ante la falta de estadísticas confiables durante el kirchnerismo y que la mide ahora ante la falta de estadísticas del INDEC.

 

Lavagna fue el encargado de difundir los números relevados entre noviembre y enero pasados y que en el acumulado arrojan una inflación del 9,9% para ese trimestre.

 

Según el diputado del Frente Renovador el mayor impacto de la suba de precios se sintió en el rubro «alimentos y bebidas», el más sensible porque afecta a los sectores de menores ingresos cuyos salarios se destinan en mayor proporción a satisfacer esas necesidades.

 

En el desagregado del IPC Congreso, la inflación en noviembre fue del 2,2%, del 3,8% en diciembre de la mano de las expectativas devaluatorias y la efectiva devaluación que implementó el gobierno de Mauricio Macri y que ya llega al 50% y del 3,6% en enero.

 

Lavagna destacó que lejos de contenerse, la expansión de precios parece acelerarse y destacó que se esperan índices igualmente altos en los próximos meses. «La inflación interanual se ha ido incrementando y pasó del 25% en octubre al 30% en enero» señaló y agregó: «En febrero lo que estamos viendo es que lejos de que la inflación baje va a pegar fuerte en la canasta de útiles escolares y hay que tener en cuenta que en marzo recién se va a ver el efecto del aumento pleno de las tarifas».

 

Y reclamó: «Hace falta que el gobierno tome de forma urgente medidas para paliar la inflación».

 

Massa adelantó que «entre el 5 y el 10 de cada mez daremos el índice Congreso de la inflación» mientras que Stolbizer advirtió que «no es posible gobernar sin datos estdísticos confiables».