La nueva línea de créditos hipotecarios que el Gobierno planea presentar en marzo estará destinada, al menos en una primera etapa, a los que acrediten salarios de $ 25 mil en adelante por grupo familiar, y con posibilidades de financiar hasta cerca del 70% del valor de una vivienda.

 

Ejecutivos de bancos privados que vienen trabajando con los funcionarios señalaron a PERFIL que, si bien se sigue trabajando en la letra chica de la norma, la tasa de financiamiento rondaría el 5%, más un ajuste por inflación, por lo que la cuota irá variando en relación con la suba de precios.

 

En el sector financiero no esperan un boom inmediato de demanda de créditos, teniendo en cuenta que un pago mensual variable tardará en ser aceptado por las familias. Sin embargo, destacan que después de tantos años donde prácticamente no hubo acceso al crédito hipotecario, “es bueno se dé un primer paso, aunque no estén dadas las condiciones para sea un producto masivo debido al elevado nivel de inflación”.

 

“En esta primera etapa, seremos cautelosos con el otorgamiento de créditos, pensamos en ofrecerlo a nuestros empleados y a clientes que acrediten su salario en la entidad”, puntualizó un directivo.

 

De acuerdo con las estimaciones de los bancos, los créditos hipotecarios podrían estar disponibles en el mercado en los próximos 60 o 90 días. Explican que se tardará en adaptar los sistemas informáticos pero “no se descarta que las primeras operaciones sean procesadas a mano”. Las entidades privadas también planean ser cautelosas al momento de establecer la relación “cuota/ingreso”, es decir, cuánto representará el pago mensual de total del salario. “Normalmente la cuota de un crédito no debe superar el 30% de los ingresos de quien lo demanda, pero creemos que será conveniente que ese porcentaje se encuentre en el arranque entre el 20 y 25%”, señaló otra entidad.

 

Indexación. La razón de esta conducta “prudente” por parte de las entidades es que el Banco Central está trabajando en algunas cuestiones técnicas para hacer que el esquema sea sostenible. Uno de los puntos centrales será la definición del índice de precios que se tomará como referencia para el ajuste del crédito, similar al sistema que rige en Chile desde hace décadas conocido como Unidad de Fomento (UF). “Aún no está claro cuánto tiempo de ‘rezago’ será tomado del índice de precios, es decir, cuántos meses hacia atrás se deberá considerar para calcular cuánto aumentará la cuota, podrían ser dos o más meses”, detallaron fuentes al tanto a este medio.

 

La discusión sobre si habrá o no una cobertura ante un eventual descalce de tasas sigue en pie en estos días entre los bancos privados y la entidad presidida por Federico Sturzenegger. Se trata de prever un posible alejamiento entre lo que los bancos pagan por los depósitos (tasa Bladlar) y lo que cobrarían por los créditos (CER, Coeficiente de Estabilización de Referencia). Pero principalemte entre este último y la evolución de los salarios, que son en definitiva lo que podrá grarantizar el pago de las deudas.