El gobernador participó de la presentación de la Encíclica Fratelli Tutti del Papa Francisco.

 

El gobernador Omar Perotti participó este viernes, junto al intendente de Rosario, Pablo Javkin, de la presentación de la Encíclica Fratelli Tutti del Papa Francisco a cargo del Monseñor Jorge Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo.

 

Durante su disertación, Perotti afirmó que “hemos podido transitar en la provincia experiencias muy ricas buscando la organización. Esto fue llevando a parámetros de convivencia de gobernadores con distintos signos político: hubo que compartir profesionales o insumos”.

 

“En el ámbito de la provincia, 365 municipios y comunas, trabajando codo a codo. El diálogo es la base de ese entendimiento, nadie se salvaba solo”, agregó. Y destacó que además “trabajamos codo a codo con cada municipio, parroquia, organizaciones sociales, sumando a quienes no habían trabajado nunca juntos”.

 

Respecto de Rosario, Perotti afirmó que “nos tocó el desafío de la ciudad más importante de la provincia, por su cantidad de habitantes y por la necesidad de crecer en mejoras de infraestructura y equipamiento. Imagínense cómo hubiésemos estado si no hubiera habido coordinación entre Nación, provincia y municipio. Eso nos da la posibilidad que no nos haya quedado ninguna persona sin atención”.

 

“Coordinar esto es mucho diálogo, compartir de verdad y tomar decisiones poco simpáticas. Si no se tendría esa relación franca, directa, no hubiese sido posible transitar todo este tiempo. Asistir a ciudades como Rosario y Santa Fe requiere una coordinación muy fuerte, espíritu de colaboración y dejar de lado lo individual y sectorial, y convocar a todos”, concluyó el gobernador.

 

Por su parte, Pablo Javkin, afirmó que “esto nos va a dejar una enseñanza que nos va a cambiar para siempre, pero estoy seguro que con mucha humildad aprendemos a sostener en el tiempo y nos hará mejores”.

 

Para el intendente de Rosario, “si se pudo salir hacia adelante, fue por el nivel de trabajo común, de acuerdos y de priorizar coincidencias. El valor más importante está ligado a la recuperación de la fraternidad, porque la sociedades rotas no progresan. Un desafío enorme que nos va a dejar la pandemia es como construir el desafío social”.

 

“No hay un futuro para la política si no entiende que su desafío es resolver colectivamente lo que individualmente no tiene capacidad de ser resuelto”, concluyó Javkin.