La superficie sembrada fue la más baja en casi una década y el área cosechada resultó la menor desde que el Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) monitorea la región.

 

El trabajo “Principales aristas económicas que dejó la campaña de maíz de primera 2023-24 en el centro norte de Santa Fe”, elaborado por el Centro de Estudios y Servicios (CES) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, trazó un durísimo diagnóstico de la recientemente finalizada campaña del cereal en el centro norte santafesino.

 

La campaña 2023/24 de maíz de primera en el centro-norte de la provincia de Santa Fe comenzó con pronósticos alentadores, con una intención estimada de siembra en torno a las 95.000 ha.

 

El proceso de siembra y el crecimiento vegetativo del cultivo en el área comprendida por el Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) difundido por la BCSF presentó dos escenarios: en el noreste santafesino -gracias a las buenas condiciones climáticas, las implantaciones y las etapas fenológicas del cultivo cursó su normal desarrollo. En general, los lotes en los departamentos ubicados en el centro de la provincia, la escasa a nula disponibilidad de agua útil, provocó un desfasaje de 25 a 30 días de la fecha ideal de siembra, especialmente en el área de influencia de las cuencas lecheras.

 

La superficie finalmente sembrada ascendió a 66.500 ha; una caída del 23,5% respecto a la campaña 2022/23 (unas 20.400 ha menos). Dicha área sembrada representa el valor más bajo registrado desde la campaña 2015/16 en el centro-norte de Santa Fe. El promedio del área sembrada de maíz de primera de las últimas 5 campañas en el centro-norte de Santa Fe rondó las 90.020 ha.

 

Fundamentalmente sobre la zona agrícola central, tras la prolongación de la fecha de siembra, la irregularidad climática en las semanas claves del ciclo del maíz, sumado el avance progresivo de la enfermedad spiroplasma (plaga de la chicharrita) en casi la totalidad de los lotes, se vieron condicionados el proceso de cosecha, la calidad del grano recolectado y el potencial productivo esperado.

 

En la zona núcleo, prácticamente, luego del ataque de la plaga (“chicharrita”) se observó en líneas generales, un cambio en el destino del maíz: grano comercial a forraje. En el área centro-norte de Santa Fe, se estima que aproximadamente entre el 20-30% de la superficie de maíz de primera 2023/24 (entre unas 13.000 y 20.000 ha) se destinarían a alimento para ganado – fundamentalmente en las cuencas lecheras, dadas las inevitables pérdidas por la enfermedad y ante las magras perspectivas del potencial productivo del maíz de segunda. En línea, se espera que gran parte de los lotes del cultivo tardío (por encima del 50%) se destine al picado y embolsado para autoconsumo animal con la finalidad de reducir los costos operativos.

 

Finalmente, la superficie cosechada en la región centro-norte de Santa Fe rondó las 44.550 ha, configurando la menor cifra de los registros del SEA desde que se tiene registro (campaña 2010/11).

 

La producción primaria de maíz de primera (en tn) se vio notoriamente afectada en la totalidad de los departamentos del centro santafesino con caídas que oscilaron entre el 12,0 y el 70,0% respecto al promedio de los últimos 5 años.

 

El rendimiento promedio de la actual campaña fue de 76,0 qq/ha, ubicándose un 3,2% por debajo de los últimos 5 ciclos, aunque resulta superior a las últimas dos campañas. Al respecto, cabe destacar que dicho rinde promedio se vio impulsado a la suba por lotes particulares efectivamente cosechados en los departamentos de la zona sur del área comprendida por el SEA.

 

Tras la marcada baja en sus precios desde el último semestre de 2023, el maíz -en base a datos del Banco Mundial, cotizó en el mercado internacional para marzo en torno a U$S/tn 190,6 y cerraría en cifras cercanas a U$S/tn 180,0 en abril y mayo; valores que se encuentran un 21,5% por debajo al valor promedio de los últimos 5 años.
En línea, a nivel local, las cotizaciones del grano en el mercado de Rosario se ubicaron en abril, un 32,0% por debajo de igual mes del 2023, registrando un promedio mensual de U$S/tn 171,8.

 

En el ciclo del maíz, los insumos más importantes son los fertilizantes (entre ellos, la urea y fosfato monoamónico) y la semilla (bolsa). En el periodo diciembre 2023-enero 2024 se observó una suba promedio entre el 5,0 y el 13,0% en dichos productos, en comparación con el año previo. Ante ello, la caída en los precios de los granos de los últimos meses trae como consecuencia la pérdida en su poder de compra, reflejado en una mayor relación insumo/producto.

 

En base a información disponible de la Revista Márgenes Agropecuarios, la relación urea/maíz y fosfato diamónico (o monoamónico) /maíz se ubicaron en aproxidamente 46,0 y 54,0 quintales de maíz por tonelada de fertilizante respectivamente, para la zona de referencia. En comparación con igual período (diciembre 2022- enero 2023), registraron un incremento promedio del 34,0%.

 

Particularmente, en abril de 2024 (y al menos en los próximos 2 meses), las relaciones insumo producto se mantienen por encima a igual mes del 2023, más allá de las bajas promedio en el precio de los principales fertilizantes que se observaron en las últimas semanas, no lográndose compensar los costos en el mercado interno. Dichas relaciones se posicionan significativamente por encima del promedio regular de 30-35 qq. por tonelada.

 

Los costos directos (control de insectos, semilla, agroquímicos, fertilizantes, seguro y cosecha) promedio del ciclo del maíz de primera 2023-24 para la región centro-norte de Santa Fe se ubicaron en un rango de 480-530 U$S/ha, mientras que si se suman los impuestos rurales e inmobiliarios y gastos de comercialización (sin computar impuesto a las ganancias ni IVA) totalizan entre 950-1150 U$S/ha. Con un precio FAS promedio para el cereal de 190,0 U$S/tn, se necesitan aproximadamente entre 50,0 y 62,0 qq/ha para afrontar solamente dichos costos.

 

En base a datos de producción primaria provistos por el SEA, el potencial volumen de exportaciones de maíz de primera en la campaña actual del centro-norte santafesino, se ubicaría a una cifra cercana a las 290.000 tn de grano. En tanto, las exportaciones con origen en la producción del centro-norte santafesino alcanzarían un valor FOB total en torno a los U$S 52,0 millones.

 

De mantenerse el actual esquema de retenciones, el volumen de exportaciones de la campaña 2023-24 representaría un potencial aporte al fisco nacional de 6,2 millones de dólares en concepto de derechos de exportación, por parte de los productores de maíz de primera del centro-norte de la provincia.